"Más vale prevenir que curar."

Esto puede ser cierto cuando hablamos de seguridad y especialmente cierto cuando hablamos de ciberseguridad.

Un problema en aumento

Desafortunadamente, el cibercrimen ha sido una tendencia creciente en los últimos años, y la pandemia más reciente pareció acentuarlo. Los ciberdelincuentes comenzaron a explorar nuevas formas de evolucionar sus técnicas y hacer sus ataques más sofisticados y difíciles de contrarrestar.

Un error común de varias empresas es pensar que no tienen nada valioso para un ciberdelincuente. En esta era de la información de datos, esta visión puede ser ruinosa para un negocio o una empresa. Enfrentar este problema de frente es reconocer las amenazas externas, las vulnerabilidades internas y los puntos débiles de manera realista, y eso puede ser lo que se necesita para evitar que sean descubiertos por las personas equivocadas. Si las empresas modernas se preparan para lo impredecible y saben que los accidentes ocurren cuando menos se los espera, entonces deberían, en conjunto, entender qué es un ciberataque, cómo funciona, cuánto cuesta, cómo evitarlos y qué hacer si ocurre.

"...prepararse para lo impredecible y saber que los accidentes ocurren cuando menos se los espera..."


Y una solución tardía

En muchos casos, una empresa solo sabe que ha sido víctima de un ciberataque días, semanas o incluso meses después de que ha ocurrido y el daño ha sucedido, ya sea económico o reputacional. Después de que lo peor ha pasado y el ataque ha sido descubierto, la rapidez es clave. Contactar a seguridad especializada para que pueda reunir la máxima información posible para entender la extensión y la duración del ataque, pero también las vulnerabilidades de la defensa, y también si podría haberse evitado. Recuerda que la mejor manera de minimizar el daño es estar preparado para ello.